Gracias Pravia

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Durante la campaña os pedíamos en uno de nuestros videos electorales valentía para girar hacia donde nadie se lo esperaba. Tomábamos el gol de Antonín Panenka en la Eurocopa de 1976 como símbolo de cómo en el último segundo, un gesto diferente a lo habitual, puede provocar un cambio profundo. En aquella ocasión era un resultado deportivo y la historia del fútbol. En nuestro caso apelamos a la épica para cambiar la historia política de nuestro concejo. Y con vuestra ayuda lo hemos conseguido.

Desde aquellos tres concejales que se consiguieron en las municipales de 1979 por parte del PCE, este domingo hemos sido testigos de cómo entra la izquierda al ayuntamiento con más fuerza de la que muchos agoreros pronosticaban.

Durante los últimos cuatro años nos llamaron utópicos, idealistas, izquierda radical y que no éramos una izquierda seria como la de otros lugares. Se nos ninguneó desde el resto de partidos políticos, se utilizó la prensa contra nosotros y se vertieron calumnias contra nuestras compañeras y compañeros y contra nuestra actividad política. Nos tocó pelear en solitario contra la privatización del agua, por una vivienda digna para personas en riesgo de exclusión social y ser portavoces de las causas perdidas por poco rentables en número de votos en nuestro concejo.

De nuestra acción fuera del ayuntamiento se aprobaron varias Proposiciones No de Ley en la Junta General del Principado, cosa que no pueden decir otros grupos políticos del concejo. Nos tocó, en solitario, llevar al Congreso de los Diputados la problemática de la vega de Los Cabos o el arreglo de la pasarela de Los Cabos. Todo ello sin representación municipal, porque creíamos y seguimos creyendo que la política más importante es la que se hace en el día a día y no los quince días previos a las elecciones.

Las casi 700 personas que nos han apoyado este 24 de mayo suponen para nosotros un aval de que el trabajo tiene recompensa. Son un empujón necesario para hacernos coger impulso y desarrollar una oposición firme pero constructiva desde el ayuntamiento porque ni llevamos hipotecas, ni piedras en la mochila, ni se nos pueden reprochar promesas incumplidas. Nuestro capital son nuestras manos y ahora nos toca trasladar el trabajo de la calle a las instituciones.

Gracias a la Pravia valiente que decidió no elegir entre lo mismo y lo de siempre. A vosotras y vosotros nos debemos e intentaremos ser vuestro altavoz en el ayuntamiento.

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